sábado, 20 de junio de 2009


Para que un teñido sea firme y duradero se recomienda seguir los siguientes pasos:

SELECCIONAR LA CABUYA: Debe estar fresca, sin que haya perdido su blancura. Si es una fibra o cabuya que ha sido alimentada y, por tanto, se encuentra amarillenta entonces es conveniente que se lave con agua caliente durante quince minutos, luego se blanquea siguiendo este proceso: se pesa un kilo de cabuya o fibra y cincuenta gramos (tres cucharadas) de bisulfato de sodio (NaHS203), se mezclan con unos ocho litros de agua, se ponen a hervir durante dos horas y se agregan cinco cucharadas de jabón en polvo. Luego se lava bien con agua y se deja en reposo en agua caliente con dos frascos de agua oxigenada, durante media hora, se lava bien y se inicia el proceso de mordentado.

MORDENTADO: Consiste en preparar la fibra o cabuya para teñir. Con esto se busca abrirle los poros y limpiarla con el fin de que al momento de teñir la tinta penetre bien y se fije en la fibra, garantizando que los colores sean firmes, no se destiñan con el sol ni se corran con el agua. Los pasos para mordentar son: 1. lavar muy bien el fique; 2. cocinar el fique durante treinta minutos con suficiente agua y agregar cuatro cucharadas de alumbre molido y tanino en pequeñas cantidades; 3. dejar el fique durante doce horas.

TEÑIDO: Se puede teñir el fique siguiendo dos procesos: en caliente o frío. Para teñir en caliente se cocina la fibra mordentada entre la tinta durante una hora, con suficiente agua que la cubra; para hacerlo en frío, se pone la fibra mordentada entre la tinta durante un día de sol.

REPOSO: Una vez terminado el proceso de teñido se deja la fibra o cabuya en reposo durante doce horas o más. Si se desea matizar el color se debe dejar cocinar treinta minutos, agregándole el jugo de un limón, una cucharada de sal o sulfato de hierro.

MATIZADO: Los matizantes son los productos que cambian, fijan y matizan los colores haciéndolos resistentes al sol y al agua. Se utilizan especialmente cuando se tiñe con colores naturales y con los de anilinas poco firmes. Se usan como matizantes el vinagre, el limón, el sulfato de hierro, el sulfato de magnesio y la sal común. El matizante se agrega cuando la fibra ha permanecido en el tinte durante al menos 45 minutos; se debe revolver bien para evitar manchas.

LAVADO: Al día siguiente, se lava la fibra con agua y jabón hasta que deje de soltar tinta o color.

SUAVIZADO: El fique es una fibra áspera, por tanto, antes de utilizarla en la elaboración de artesanías se debe suavizar. Después del lavado se pueden utilizar suavizantes naturales (sábila) o químicos (rinses) y se dejan las fibras diez minutos en remojo.

SECADO: La fibra ya suavizada se sacude y se extiende en cuerdas de fique donde haya corriente de aire y no del sol directamente, volteándolas cada dos horas para evitar los hongos.
Para que un teñido sea firme y duradero se recomienda seguir los siguientes pasos:

SELECCIONAR LA CABUYA: Debe estar fresca, sin que haya perdido su blancura. Si es una fibra o cabuya que ha sido alimentada y, por tanto, se encuentra amarillenta entonces es conveniente que se lave con agua caliente durante quince minutos, luego se blanquea siguiendo este proceso: se pesa un kilo de cabuya o fibra y cincuenta gramos (tres cucharadas) de bisulfato de sodio (NaHS203), se mezclan con unos ocho litros de agua, se ponen a hervir durante dos horas y se agregan cinco cucharadas de jabón en polvo. Luego se lava bien con agua y se deja en reposo en agua caliente con dos frascos de agua oxigenada, durante media hora, se lava bien y se inicia el proceso de mordentado.

MORDENTADO: Consiste en preparar la fibra o cabuya para teñir. Con esto se busca abrirle los poros y limpiarla con el fin de que al momento de teñir la tinta penetre bien y se fije en la fibra, garantizando que los colores sean firmes, no se destiñan con el sol ni se corran con el agua. Los pasos para mordentar son: 1. lavar muy bien el fique; 2. cocinar el fique durante treinta minutos con suficiente agua y agregar cuatro cucharadas de alumbre molido y tanino en pequeñas cantidades; 3. dejar el fique durante doce horas.

TEÑIDO: Se puede teñir el fique siguiendo dos procesos: en caliente o frío. Para teñir en caliente se cocina la fibra mordentada entre la tinta durante una hora, con suficiente agua que la cubra; para hacerlo en frío, se pone la fibra mordentada entre la tinta durante un día de sol.

REPOSO: Una vez terminado el proceso de teñido se deja la fibra o cabuya en reposo durante doce horas o más. Si se desea matizar el color se debe dejar cocinar treinta minutos, agregándole el jugo de un limón, una cucharada de sal o sulfato de hierro.

MATIZADO: Los matizantes son los productos que cambian, fijan y matizan los colores haciéndolos resistentes al sol y al agua. Se utilizan especialmente cuando se tiñe con colores naturales y con los de anilinas poco firmes. Se usan como matizantes el vinagre, el limón, el sulfato de hierro, el sulfato de magnesio y la sal común. El matizante se agrega cuando la fibra ha permanecido en el tinte durante al menos 45 minutos; se debe revolver bien para evitar manchas.

LAVADO: Al día siguiente, se lava la fibra con agua y jabón hasta que deje de soltar tinta o color.

SUAVIZADO: El fique es una fibra áspera, por tanto, antes de utilizarla en la elaboración de artesanías se debe suavizar. Después del lavado se pueden utilizar suavizantes naturales (sábila) o químicos (rinses) y se dejan las fibras diez minutos en remojo.

SECADO: La fibra ya suavizada se sacude y se extiende en cuerdas de fique donde haya corriente de aire y no del sol directamente, volteándolas cada dos horas para evitar los hongos.

ESCARMENTADO: Las fibras ya secas se deben escarmentar, seleccionando el tamaño de tal manera que los enredos se van a utilizar como alma en algunas artesanías.


Actualmente se elaboran tapetes, sombreros, alpargates, frazadas, bayetas, sacos de fique, mantas, pabellones, alfombras, colchas, cotones, zapatos de tacón, cordobanes, camisetas, paños y cinchas de monturas, entre otros, mediante la técnica de la tejeduría
ESCARMENTADO: Las fibras ya secas se deben escarmentar, seleccionando el tamaño de tal manera que los enredos se van a utilizar como alma en algunas artesanías.


Actualmente se elaboran tapetes, sombreros, alpargates, frazadas, bayetas, sacos de fique, mantas, pabellones, alfombras, colchas, cotones, zapatos de tacón, cordobanes, camisetas, paños y cinchas de monturas, entre otros, mediante la técnica de la tejeduría

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada